Liberaron a diez pingüinos jóvenes rescatados para que iniciaran su vida en la naturaleza: “Para ayudarlos a orientarse en su camino, se los liberó junto con tres ejemplares adultos que regresaban a su hábitat”


Una organización de conservación marina liberó en la costa africana a diez pingüinos jóvenes rescatados para que comenzaran su vida en la naturaleza. Estas aves, pertenecientes a una especie amenazada, fueron introducidas en su hábitat natural junto con tres ejemplares adultos rehabilitados.
El operativo en cuestión ocurrió el 30 de julio y estuvo a cargo de la entidad sudafricana sin fines de lucro Southern African Foundation for the Conservation of Coastal Birds (SANCCOB), dedicada a la conservación de aves marinas.
A través de sus redes sociales, SANCCOB comunicó que ese día liberó en su hábitat natural a 13 ejemplares de pingüino de El Cabo (Spheniscus demersus) ―una especie también conocida como pingüino africano o pingüino de anteojos― después de haberles brindado atención y cuidados.
“Ayer tuvimos la suerte de ver a diez pingüinos africanos jóvenes dirigirse al océano por primera vez. Para ayudarlos a orientarse en su camino, fueron liberados junto con tres ejemplares adultos (nota del redactor: rehabilitados) que regresaban a su hábitat“, explicó SANCCOB en una publicación compartida en su cuenta de Facebook el 31 de julio.
Por otro lado, la entidad subió a sus redes un video del operativo. “Esta es la primera vez que ven la playa“, aclaró la agrupación en la filmación, refiriéndose a los pingüinos jóvenes.
La publicación captó la atención de miles de personas. “¡Gracias, SANCCOB! ¡Es increíble ver esto!”, opinó una usuaria en el posteo. Además, otra internauta comentó que tiempo atrás fue testigo de una liberación similar. “Impresionante. Tuve el privilegio de formar parte de una de esas liberaciones hace unos años”, dijo.
Por otra parte, la organización destacó la importancia de todos aquellos que contribuyen a la causa.
“Cada rescate y liberación es posible gracias al trabajo en equipo. El público, los voluntarios, los pasantes y el personal de conservación desempeñan un papel fundamental. En algunos casos, incluso los pingüinos africanos residentes de SANCCOB ayudan a salvar vidas donando sangre a pacientes (nota del redactor: ejemplares de la misma especie) gravemente heridos. A todos los que contribuyen a que este trabajo sea posible, gracias. Juntos, les están dando a las aves marinas en peligro de extinción de Sudáfrica una nueva oportunidad para sobrevivir“, manifestó en otra publicación de Facebook.
El pingüino de El Cabo es una especie en peligro crítico de extinción, según la organización conservacionista Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
“El pingüino africano (Spheniscus demersus), el único pingüino existente en África, es endémico de Namibia y Sudáfrica. Antiguamente era el ave marina más abundante del ecosistema de la corriente ascendente de Benguela, pero tras una importante disminución de la especie en el siglo XX y el colapso de la población sudafricana en los últimos años, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasificó como ‘En peligro crítico’ en 2010. La especie disminuyó en más del 60 % en los últimos 30 años y en más del 50 % en sus tres generaciones más recientes”, informó el Gobierno de Sudáfrica en un artículo publicado en su sitio oficial en 2019.
De acuerdo con la misma fuente, una de las razones de la disminución de la población de pingüinos de El Cabo es la escasez de presas.
“A medida que cambian las condiciones climáticas y medioambientales, también lo hace la distribución de las especies de presa cruciales para los pingüinos africanos”, aseguró SANCCOB en su página web.
“Las sardinas, la presa preferida de los pingüinos, se alejaron de su área de distribución histórica en la costa occidental de Sudáfrica hacia el sur y el este, concretamente hacia el Banco de Agulhas (nota del redactor: Agulhas Bank, una extensa plataforma continental submarina). Este desplazamiento provocó un desajuste entre las colonias reproductoras y la disponibilidad de alimento“, agregó la organización, que forma parte de un proyecto junto a otras entidades destinado a fortalecer la especie.
En la actualidad, SANCCOB tiene como propósito revertir la disminución de las poblaciones de aves marinas, especialmente de especies amenazadas como el pingüino de El Cabo, según su página web.
Entre sus tareas, la entidad se encarga de rescatar, rehabilitar y liberar ejemplares enfermos, heridos, abandonados y afectados por petróleo. A su vez, incuba huevos de pingüinos de El Cabo que fueron abandonados o que se encuentran en áreas inseguras para su desarrollo.
“Las intervenciones se realizan cuando los huevos o los polluelos son abandonados, a menudo debido a la muda de los pingüinos adultos, la escasez de alimentos o condiciones climáticas extremas. En colonias urbanas como la de Simon’s Town, los huevos puestos en zonas inseguras se rescatan e incuban, mientras que los padres son reubicados en lugares de anidación más seguros”, aseveró en su sitio oficial.
Tras la eclosión de los huevos, las crías permanecen bajo cuidado de SANCCOB hasta que reúnen las condiciones necesarias para ser introducidas en su hábitat. “Los polluelos suelen ser liberados en la naturaleza entre tres y cuatro meses después de la eclosión“, añadió al respecto.
Fuente: www.clarin.com



